La profundidad del foso
debe ser la suma del diámetro o de la altura
del equipo, la losa de hormigón armado, la
capa de hormigón tierno y la distancia entre
la cisterna y el nivel del suelo. Esta
distancia variará en función del tipo de
instalación:
Sin tráfico: como máximo
500mm de arena.
Con tráfico: como máximo
500mm de arena más 250mm de hormigón armado.
Este hormigón debe
apoyarse sobre un cubeto de obra.
Entre el depósito y la
pared del foso debe quedar, como mínimo, una
distancia de 300mm en todo el
perímetro.
Cuando se instalan varios
equipos, la distancia entre depósitos debe
ser de cómo mínimo de 400mm
En caso de nivel freático
o zonas húmedas, consultar.